El mercado portugués combina una legislación clara, normas sólidas de protección del consumidor y una aplicación activa de la normativa, lo que crea un entorno estructurado y transparente para los operadores con licencia. Tanto las empresas nacionales como las internacionales pueden obtener licencias del SRIJ, siempre que cumplan estrictos requisitos técnicos, financieros y de cumplimiento normativo, incluidos los criterios de establecimiento de la UE/EEE.
El país se beneficia de una elevada penetración de Internet, un fuerte compromiso por parte de los jugadores y una creciente adopción de las plataformas de apuestas online. El entorno regulado, junto con una base de jugadores numerosa y activa, ha favorecido la expansión continua del mercado.