Namibia regula las apuestas a través de la Ley de Control de Juegos y Entretenimiento de 2018, que fue enmendada en 2020. La supervisión está a cargo de la Junta de Juegos de Namibia, bajo el Ministerio de Medio Ambiente, Silvicultura y Turismo. Los casinos, las casas de apuestas y las operaciones con máquinas requieren contar con una licencia adecuada.
Si bien el juego presencial está claramente regulado, la actividad online aún permanece fuera de la ley. Los tribunales han respaldado la postura del gobierno sobre el cumplimiento, incluyendo un gravamen del 10% sobre las ganancias para los operadores presenciales con licencia. El resultado es una política cautelosa que busca equilibrar el crecimiento del mercado con las preocupaciones sociales.